Filtros del habitáculo

El filtro de habitáculo tiene una vida limitada y cuando se satura debemos sustituirlo por uno nuevo.

El filtro de habitáculo retiene también otras muchas sustancias peligrosas, incluidas algunas potencialmente cancerígenas

Un filtro de habitáculo en mal estado acumula humedad y puede criar mohos, bacterias y microorganismos nocivos para la salud

De los, al menos, cuatro tipos de filtro que puede llevar un coche, el filtro de habitáculo es el único que no está concebido para el funcionamiento eficaz del vehículo en sí. El propósito del filtro de habitáculo es el confort y cuidado de la salud de los ocupantes. Por este motivo hay que prestar especial atención al estado de este filtro, sobre todo cuando se pasan muchas horas en el habitáculo o cabina del vehículo.

Otro entorno donde hay que tener especial cuidado es en los vehículos de transporte de pasajeros, donde hay concentraciones importantes de personas, y las condiciones de confort y seguridad sanitaria vienen avalados por el buen estado del filtro de habitáculo.

Nos encontramos ante un producto que arrastra tras de sí un complejo programa de producción con un interesante y exhaustivo desarrollo tecnológico y de investigación .

Aunque habitualmente la composición de los filtros de habitáculo es el papel poroso apelmazado con fibras no tejidas junto a una capa de polipropileno cargada de electricidad estática para retener las partículas, existen diferentes combinaciones de medios filtrantes y carbón activado. La naturaleza y la concentración de contaminantes determinan qué tipo de combinación de estos elementos es la adecuado para cada filtro.

El principal cometido del filtro de habitáculo es eliminar el polvo y la contaminación del aire que entra al habitáculo, y además, sobre todo en primavera, la retención del polen en suspensión, causante de la gran mayoría de las reacciones alérgicas que sufre una parte importante de la población.

El filtro de habitáculo retiene también (sobre todo si es de carbón activo) otras muchas sustancias peligrosas, incluidas algunas potencialmente cancerígenas como los hidrocarburos, el hollín del humo, o las orgánicas tóxicas, como esporas y hongos.

El filtro de habitáculo tiene una vida limitada y cuando se satura debemos sustituirlo por uno nuevo. El momento más adecuado para cambiarlo es la primavera y la duración aproximada es de un año, aunque varía según el entorno en que nos movamos.

Síntomas de un filtro sucio:

  • El ventilador de aire del habitáculo parece haber perdido potencia
  • Aparecen olores fuertes en el interior del coche, sobre todo nada más encender el climatizador.
  • Los cristales se empañan con frecuencia o es más difícil desempañarlos.
  • El aire acondicionado parece enfriar menos de lo habitual.

Cambiar el filtro puede ser tanto un tema de higiene como de seguridad.
Un filtro de habitáculo en mal estado acumula humedad y puede criar mohos, bacterias y diversos microorganismos nocivos para la salud. Además, puede provocar frecuentes distracciones al conductor debidas al lagrimeo, congestión nasal, fatiga, estornudos en cadena, que pueden dificultar una conducción segura.

Imprefil Distribuciones, consciente de la necesidad de proporcionar un servicio ágil y esmerado, pone a disposición de sus clientes y colaboradores de España y Portugal la más completa gama de filtros de habitáculo de las prestigiosas marcas VIRGISBALDWINSOFIMAZAFFO e IMPREFIL que cubren la práctica totalidad del parque rodante, con un servicio de entrega diario y en menos de 24 horas.

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